Si amigos, el infaltable delincuente, visitó mi casa, gracias al viejo pero siempre vigente "cuento del tío", esa historia que uno al escuchar, dice ¿cómo le pudieron engañar así, con algo tan simple, tan falso...? eso nuca me pasará a mi...pero pasa
El individuo se identificó como mi jefe, y como buena familia, lo recibieron, le invitaron una café y por arte de magia desapareció, lamentablemente no se fue con las manos vacías. Lo extraño es que conocía desde el lugar donde trabajo, hasta el nombre de mi familia, y que yo esa semana no estaba en la ciudad, sabia claramente el día que volvería y el lugar donde me encontraba, todo un trabajo de investigación, hasta se dio el lujo de hablar (supuestamente) vía celular desde mi casa, hasta donde yo estaba, con todo eso se ganó la confianza de mi gente.
Después de esto, sólo me quedó reírme un rato, agradecer a Dios, que nadie de la familia salió herido, y rogar que no vuelva más..les conté a mis vecinos, creo que es bueno hacer esto, más allá de la vergüenza...es importante compartir la experiencia con otros, para que estén más atentos, y no les pase lo mismo
No realicé la denuncia en la policía, ¿para qué?, más allá de la simple estadística no pasará mucho
LO UNICO CLARO ES QUE CUALQUIERA PUEDE SER UN DELINCUENTE, Y TODOS SOMOS POTENCIALES VICTIMAS.. HAY QUE TENER CUIDADO ...NO COMPARTIR INFORMACION PERSONAL NI PRIVADA CON GENTE EXTRAÑA Y MANTENER A LA FAMILIA SIEMPRE PENDIENTE DEL POTENCIAL PELIGRO
Así debemos vivir la gente de bien, mientras los bandidos aprovechan las bondades de la vida y el progreso (bien por ellos) y los vacíos legales

Ernesto siento lo que te ha ocurrido, pero es una pena tener que desconfiar de todos los desconocidos porque no sabes donde esta la gente de bien, pero en estos tiempos que corren desde luego no hay que ser confiado
un beso